Santa Marta
Saladas - Corrientes - Argentina
Oraciones Historia
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Oh Gloriosa Santa Marta gracias te doy Santa Bendita por venir siempre en m i auxilio y socorro
Adriana Acebey de Acebey

Historia de Santa Marta

En la ciudad de Saladas, provincia de Corrientes, República Argentina, se encuentra enclavada la devoción a Santa Marta, ya que doña Adriana Acebey se casa con don Carlos Acebey y siendo éste de un temperamento muy fuerte y exigiendo a su flamante esposa que haga "mil cosas a la vez" y siendo don Carlos un eximio cocinero, doña Adriana trató en pero de conformar a su esposo n todos sus deseos , motivo por el cual recurrió a la intercesión de Santa Marta , la historia nos cuanta que Santa Marta fue la hospedera de Cristo, era hermana de María Magdalena y de Lázaro resucitado por gracia de Jesús.
No hay dato de que alguna ves haya estado casada. Era anfitriona de Jesús a quien muy solícitamente atendía cuando llegaba a su casa. Por eso su protectorado a las empleadas domésticas.
Al ser asesinado Jesucristo y dispersarse sus discípulos, Marta se embarca junto a sus hermanos a un grupo de fieles, en un navío desprovisto de remos, velas y timón, y de cualquier instrumento que pudiera servir para gobernarlo. Tampoco hay alimentos a bordo del mimo.
Conducido milagrosamente por Dios, arribaron a Marsella, donde desembarcaron. Se trasladaron a Aix y convirtieron mediante la predicación a los pobladores de la región.
Cuenta la tradición hagiográfica, que en un bosque situado entre Arles y Arriñón, había por aquel tiempo un dragón. Esta fiera a veces salía del bosque, se sumergía en el río, volcaba las embarcaciones y mataba a cuantos había en ellas. Los habitantes del lugar tenían por seguro que el monstruo había sido engendrado por Leviatán, que es una serpiente acuática, y por una fiera llamada Onaco, una especie de asno salvaje.
Decían que este monstruo, cuando se sentía perseguido, lanzaba sus propios excrementos contra sus perseguidores con tanta abundancia que podía dejar cubierta con sus heces una superficie muy extensa, con tanta fuerza y velocidad como la que lleva una flecha al salir del arco, a tan calientes que quemaban como fuego, que reducían cualquier cosa que tocaban en cenizas.
Marta atendió a los ruegos de la gente de la comarca y dispuesta a liberarla definitivamente se fue al bosque a buscar a la fiera, la halló devorándose a un campesino.
Marta se acercó sin temor, la roció con agua bendita y le mostró una cruz, la bestia, al ver la cruz y sentir el contacto del agua bendita, se tornó mansa como una oveja. Marta se acercó nuevamente a ella, la amarró por el cuello con el cordón de su túnica, la sacó a un claro, y allí los hombres de la comarca le dieron muerte. Desde entonces, el lugar comenzó a llamarse Tarascón, que era el nombre del dragón.
Una vez que terminó con la fiera que era el azote de la comarca, Marta decidió dedicarse al ayuno y a la oración en aquel bosque, pronto se le unieron varias mujeres. Edificó entonces una basílica dedicada a la virgen María, y un convento anexo en el que todas ellas organizaron, su vida en comunidad a base de penitencia y oración.
Su subsistencia era tan rigurosa que diariamente hacían sólo una comida muy austera, se comprometieron a no comer nunca mas carne, grasa, huevos, queso y vino.
Igualmente prometieron, cada una de ellas arrodillarse cien veces al día y otras tantas durante la noche, en homenaje de adoración al Señor.
En una oportunidad en que Marta se hallaba predicando en Aviñón ocurrió que se encontraba a la orilla de un río, en la orilla opuesta había un joven que desde su legar no escuchaba bien la prédica, como no disponía de bote, se decidió cruzar el río a nado, pero a poco de iniciar la travesía, fue arrastrado por la corriente y murió ahogado. Dos días después de su muerte, lograron encontrar su cuerpo y sacarlo fuera del río. Tan pronto como lo extrajeron, lo levaron junto a la santa, lo dejaron tendido a sus pies y le dijeron que lo resucitara, Marta se postró en tierra con los brazos en Cruz, y pidió a Jesús que, así como había resucitado a su hermano Lázaro, resucitara al joven, para que así movidos por el milagro se convirtieran a la fe los que allí se encontraban. Terminada la oración, tomó al joven de las manos y lo alzó del suelo, resucitado. El joven, al volver a la vida, recibió el bautismo.
Con un año de antelación le comunicó el Señor a Marta la fecha en que había de morir. Todo aquel año estuvo aquejaba de fiebres. Uno días antes de su muerte, les dijo a los asistentes que partiría muy pronto y les pidió que mantuvieran encendidas las lámparas que ardían en la habitación, hasta el momento final.
Hacía la medianoche, anterior al día de su muerte, se desató vendaval que apagó todas las lámparas, y en aquel instante, se inundó la habitación de demonios. Marta comenzó a orar "Mi querido huésped, Jesucristo, no te alejes de mí, protégeme y defiéndeme de estos demonios".
Nada más decir esto, cuando vio a su hermana ya muerta, María Magdalena, quién con una antorcha encendida volvía a iluminar la habitación. y a continuación apareció Cristo y le dijo "Ven querida hospedera, ven conmigo. En adelante estarás ya siempre a mi lado. Tú me diste alojamiento en tu casa, yo te daré alojamiento en el cielo, y por el amor que te tengo, atenderé a cuantos recurran a mí pidiendo algo en tu nombre".
Momentos antes de morir rogó que la sacaran adonde pudiera ver el cielo, que la tendieran sobre la tierra y pusieran su sacrificio a su lado, y oró "Señor, acoge a esta mujer que tuvo la dicha de darte alojamiento en su casa", y mientras os concurrentes, a su pedido, leían el libro de Lucas, entregó su alma.
En aquel sepulcro de Santa Marta comenzaron a obrarse milagros constantes. Se cuenta que Clodoveo, rey de los francos, convertido al cristianismo, enfermó gravemente de los riñones y padeció fuertes dolores. Acudió en peregrinación a visitar la tumba de la santa, y cuando llegó a ella quedó repentinamente curado. Agradecido, hizo a la Iglesia de la Santa importantes donaciones, entre otras las de la tierras comprendidas alrededor del templo a 3 millas a la redonda incluyendo todo lo que allí se encontraba, todos los años en víspera de la Solemnidad de Santa Marta que es el 29 de Julio doña Adriana organiza la Solemne novena en torno a la imagen que le regalará su esposo don Carlos.

Oración a Santa Marta

Santa Marta, Santa Mía, me acojo a tu protección entregándome por completo a tu voluntad y amparo. Consuélame en mis penas y por la inmensa dicha que tuviste al hospedar en tu casa al Salvador del Mundo, intercede por mí y por toda la familia para que invoquemos el nombre de Dios en nuestras necesidades. Te suplico tengas misericordia infinita y me concedas la gracia que hoy te pido ……(se pide la gracia)….. Te ruego venzas todas las dificultades como venciste al dragón que tienes a tus pies. Amén.

Plegaria a Santa Marta
Que rezan las personas dedicadas a las ocupaciones domésticas

Gloriosísima Santa Marta, que merecisteis la singular gracia de albergar en vuestra casa al Salvador del Mundo, prestándole, inflamada de divina caridad, los más solícitos cuidados y reconocisteis en Jesús al Hijo de Dios encarnado, consiguiendo por la admirable fe de vuestras súplicas la resurrección de vuestro hermano Lázaro, alcanzadme, junto con el favor particular que en las presentes circunstancias imploro, la gracia de servir siempre con acendrado amor a Nuestro Dios, y profesar con valentía la santa Fe Católica. Amén.

Si queres obtener mas información acerca de Santa Marta mandanos un e-mail a carloskaiser@hotmail.com y te enviaremos la información que necesitas

santamartadeadriana.com.ar
e-mail:carloskaiser@hotmail.com
Saladas - Corrientes - Argentina

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