Devoción
a los 9 Domingos
al Divino Niño Jesús
Oración
Preparatoria
Señor
y Dios Nuestro que quisiste mandar a tu hijo unigénito nacido de
la Virgen María para el socorro y la salvación del mundo,
dígnate Señor mío ha aceptar este ejercicio piadoso
de los 9 domingos en honor al Divino Niño Jesús para que
así Padre Mío, el Divino Niño Jesús me socorra
y me ampare en todas mis necesidades temporales, que así lo espero
alcanzar de vuestra bondad y Misericordia infinita por los siglos de los
siglos. Amén.
3
Gloria al Padre
Súplicas

¡Oh Santísimo Niño! Por la caridad infinita con que
bajando del cielo a la tierra quisiste ser concebido, por obra del Espíritu
Santo en las entrañas de la Virgen María, y hacerte hombre
para salvar al género humano.
R) Mírame con ojos de Misericordia
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
¡Oh
Santísimo Niño! Por el favor especial que hiciste a San
Juan Bautista, tu precursor, yendo a visitarle en el vientre purísimo
de su amantísima Madre, llenándole antes de nacer de Santidad
y Gracia.
R) Mírame con ojos de Misericordia
Padre Nuestro, Ave María y Gloria
¡Oh
Santísimo Niño! Por los nueve meses que te albergó
en su seno tu dulcícima Madre, y por el deseo ardiente con que
esperaba, en compañía de su casto esposo San José,
verte nacido y estrecharte en sus brazos.
R) Mírame con ojos de Misericordia
Padre Nuestro, Ave María y Gloria
¡Oh
Santísimo Niño! Por el amor inmenso con que quisiste nacer
en la estación más fría del año, y ser reclinado
en un pesebre entre dos animales, donde te adoraron Ángeles y Pastores.
R) Mírame con ojos de Misericordia
Padre Nuestro, Ave María y Gloria
¡Oh
Santísimo Niño! por la sangre preciosa que derramaste para
lavar mis culpas en el misterio de la circuncisión, a los ocho
días del nacimiento, y por tu dulcísimo nombre de Jesús,
que quiere decir Salvador de las almas.
R) Mírame con ojos de Misericordia
Padre Nuestro, Ave María y Gloria
¡Oh
Santísimo Niño! Por aquella fe viva y caridad sublime que
comunicaste a los Santos Reyes, para que, guiados por una estrella, viniesen
desde el Oriente a ofrecerte a tus plantas preciosos dones.
R) Mírame con ojos de Misericordia
Padre Nuestro, Ave María y Gloria
¡Oh
Santísimo Niño! Por la alegría y singular consuelo
con que te adoraron y abrazaron el viejo Simeón y Ana profetisa
cuando fuiste al templo a presentarte por primera vez.
R) Mírame con ojos de Misericordia
Padre Nuestro, Ave María y Gloria
¡Oh
Santísimo Niño! por aquella bondad con que quisiste ser
llevado a Egipto, huyendo del cruel Herodes, y recibir en holocausto las
primicias de tantos niños, que por darte gloria derramaron su inocente
sangre.
R) Mírame con ojos de Misericordia
Padre Nuestro, Ave María y Gloria
¡Oh
Santísimo Niño! Por el destierro que sufriste con tanta
paciencia, permaneciendo desconocido en un país extraño,
infiel y ciego en el falso culto de la idolatría.
R) Mírame con ojos de Misericordia
Padre Nuestro, Ave María y Gloria
¡Oh
Santísimo Niño! Por las aflicciones y penalidades que pasaste
al volver a Egipto a Galilea en tan largo y molesto camino en compañía
de José y de tu querida Madre.
R) Mírame con ojos de Misericordia
Padre Nuestro, Ave María y Gloria
¡Oh Santísimo Niño! Por la santidad admirable con
que después viviste en la pobre casa de Nazaret, siempre sujeto
y obediente a la voluntad de San José, tu Padre nutricio, y a la
de tu Madre amorosísima.
R) Mírame con ojos de Misericordia
Padre Nuestro, Ave María y Gloria
¡Oh
Santísimo Niño! Por el dolor y angustia que experimentaron
tus amados padres cuando te perdieron en Jerusalén y por el gozo
indecible que recibieron hallándote a los tres días en el
templo, disputando con los doctores.
R) Mírame con ojos de Misericordia
Padre Nuestro, Ave María y Gloria
-Y el verbo se hizo carne
-Y habitó entre nosotros
Oración
Final
Niño
amable de mi vida,
Consuelo de los cristianos
La gracia que necesito pongo
En tus benditas manos
Tú que sabes mis pesares pues
Todo te lo confío,
Da paz a los turbados y
Alivio al corazón mío por
Intercesión de tu Madre amantísima.
Amén
Divino
Niño Jesús, rogad por nosotros
Oracion
al Divino Niño 
Señor
Dios, Rey omnipotente: en tus manos están puestas todas las cosas.
Si quieres salvar a tu pueblo nadie puede resistir a tu voluntad. Tu hiciste
el cielo y La tierra y todo en cuanto en ellos se contiene. Tú
eres el dueño de todas las cosas. ¿Quién podrá
resistir a tu majestad? Señor, Dios de nuestros padres ten misericordia
de tu pueblo, porque los enemigos del alma quieren perdernos y las dificultades
que se nos presentan son muy grandes. Tú has dicho: "Pidan
y se les dará". El que pide recibe. Todo lo que pida al Padre
en mi nombre él se los dará. Pero pidan con fe". Escucha,
pues, nuestras oraciones, perdona nuestras culpas. Aleja de nosotros los
castigos que merecemos y haz que nuestro llanto se convierta en alegría,
para que viviendo alabemos tu santo nombre y continuemos alabándolo
eternamente en el cielo. Amén.
Oración
al Divino Niño Jesús 
Divino
Niño Jesús:
Tu eres el Rey de la Paz, ayúdame
A aceptar sin amarguras
aquello que no puedo cambiar.
Tu eres la fortaleza del cristiano,
Dame valor para transformar
Aquello que en mi debe mejorar.
Tu eres la sabiduría eterna,
Enséñame en cada instante como
debo obrar para agradecer mas
a Dios y hacer mejor bien a las
demás personas.
Te lo suplico, por los méritos
De tu infancia, a ti que vives y reina
Por los siglos de los siglos. Amén.
Gozos
OH Divino Niño,
Mi Dios y Señor:
Tu serás el dueño
de mi corazón.
Niño
amable de mi vida,
Consuelo de los cristianos.
La gracia que necesito
Pongo en tus benditas manos.
OH
Divino Niño,
Mi Dios y Señor:
Tu serás el dueño
de mi corazón.
Tu
sabes mis pesares
Pues todo te lo confío,
Da paz a los turbados
Y alivio al corazón mío.
OH
Divino Niño,
Mi Dios y Señor:
Tu serás el dueño
de mi corazón.
Aunque
tu amor no merezco
No renunciaré a ti en vano,
Pues eres Hijo de Dios
Y consuelo del cristiano
.
OH
Divino Niño,
Mi Dios y Señor:
Tu serás el dueño
de mi corazón.
Acuérdate.
Oh Niño santo,
Que jamás se oyó decir
Que alguno te haya implorado
Sin tu auxilio recibir.
OH
Divino Niño,
Mi Dios y Señor:
Tu serás el dueño
de mi corazón.
Por
eso con fe y confianza,
Humildemente y arrepentidos,
Llenos de amor y confianza,
Tu protección te pedimos.
OH
Divino Niño,
Mi Dios y Señor:
Tu serás el dueño
de mi corazón.
Oración
de Conclusión
Acuérdate
OH dulcísimo Jesús, que has dicho:
"Todo lo que quieran pedir, pídanlo por los
méritos de mi infancia y nada les será negado. Si
quieren agradarme confíen en mí. Si quieren
agradecerme más, confíen más. Si quieren
agradecerme inmensamente, confíen
inmensamente en mí. Según sea la fe de
ustedes, así serán las cosas que sucederán.
Nada es imposible para quién tiene fe.
Nosotros queremos confiar inmensamente en ti.
Por los méritos de tu infancia, ayúdanos a llevar
Una vida santa, perdónanos nuestras culpas,
Líbranos de los castigos que merecemos por nuestros
Pecados, y de todos los peligros para el alma
Y el cuerpo, concédenos aquellos favores
que más estamos necesitados, y después de una
vida llena de paz, de alegría y de buenas obras,
llevanos a la gloria del paraíso, donde con el Padre
y con el Espíritu Santo, vives y reinas por los
siglos de los siglos. Amén.
Jesús,
José y María: bendigan nuestro hogar.
Jesús, José y María: líbrennos de todo mal.
Jesús, José y María: salven nuestras almas.
Jesús, José y María: dennos su bendición.
Amén.
Oración
al Divino Niño Jesús 
¡Niño
Jesús!
Reconocemos en ti el amor
De Dios a los hombres,
Tú nos traes de parte de Dios,
La esperanza de la salvación.
Te pedimos que nos ayudes a descubrir
Nuestros derechos de hombres,
A comprendernos, respetarnos
Y valorarnos los unos a los otros.
¡OH
Dulcísimo Niño Jesús!
Tú que bajaste de los cielos
Hasta tocar nuestra tierra,
Danos un corazón sensible,
Líbranos de la indiferencia,
Haz que seamos capaces de comprometernos
Y ponernos de parte
de los pobres y abandonados
que se debaten entre tensiones y conflictos,
que seamos generosos con todos. Amén.
Oración
al Divino Niño Jesús 
Hijo
del padre, por el anuncio del Arcángel
Gabriel y por el poder del Espíritu Santo, te
Hiciste hombre en el seno de la Inmaculada
Virgen María:
Por los méritos de tu infancia, escúchanos.
Tú hiciste saltar de alegría a Juan el Bautista
Cuando el estaba todavía en el seno de su madre
Isabel:
Por los méritos de tu infancia, escúchanos.
Zacarías, el anciano sacerdote, dijo de ti:
"Sol que nace de lo alto para iluminar a los que viven
en las tinieblas y en las sombras de la muerte":
Por los méritos de tu infancia, escúchanos.
Hijo de la Virgen María, Tú que naciste en
Belén de Judá y a quién los pastores recibieron
Con alegria:
Por los méritos de tu infancia, escúchanos.
Luz de las naciones, tú que fuiste visitado por
Los magos orientales indicando con ello
la salvación universal:
Por los méritos de tu infancia, escúchanos.
Señor Jesús, siendo niño estuviste sujeto a
José y a María con una obediencia filial:
Por los méritos de tu infancia, escúchanos.
Hijo obediente del Padre, cuando fuiste
Encontrado por José y María en el templo,
Nos enseñaste a ocuparnos de las cosas de nuestro
Padre:
Por los méritos de tu infancia, escúchanos.
Bendice a todas las familias, cuida de todos
Los niños y enséñanos a vivir cada instante la
voluntad de nuestro Padre Celestial. Amén.
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